Archivado en: Trash
No me gusta soñar cosas que arreglan mis desencantos.
Archivado en: Trash
Todo el mundo parece añorar hacer las cosas de siempre pero a la vez estar cansado de aquella rutina a la que algún día se acostumbró con mucho gusto. Están felices cuando se ven, pero leen guiones repetidos una y otra vez. Es como tener que afrontar un proceso de renovación y rejuvenecimiento de una empresa, porque no es que haya quebrado, no es que no produzca, simplemente, los obreros necesitan un relevo. Y es esa la peor muerte sentimental, porque ni las cosas que antes brillaban incandescentes vuelven a hacerlo por mucho que se las pula, ni nada tiene ese encanto tonto que no sabes de dónde procede.
Y mientras, se te queda cara de incredulidad, como el que permanece enfrente de un acantilado, viendo caer una roca, y sabiendo que llegará un momento en el que la trayectoria alcance el final, y la piedra rompa en mil pedazos. Pero permaneces impasible, como si no pasase nada, porque sabes la solución, pero no el cómo aplicarla.
Y también te preguntas cómo pueden resumir todo esto llamándolo desencanto.